
La definición más común (o simple) del mochilero/a sería la siguiente:
la persona que viaja de forma económica, generalmente con una mochila a sus espaldas. Sin embargo, detrás de este término se esconde algo más, una actitud y una filosofía. Tienen una idea romántica de lo que es viajar y le dan tanta importancia al lugar de destino como al propio viaje o desplazamiento.
A diferencia del turismo tradicional, el movimiento mochilero busca un contacto más cercano y auténtico con la cultura local, sin guías, sin programas cerrados y con toda la flexibilidad del mundo para variar el itinerario en un momento dado.
Habitualmente se alojan en hostales o albergues, se mueven en transporte público y compran la comida en supermercados en vez de ir a un restaurante.
¿Turista tradicional o turista mochilero?
El límite que separa a turistas "tradicionales" de turistas "mochileros" es más bien impreciso. Quedarse con la idea de que la persona mochilera es aquella que viaja de forma económica y con mochila sería demasiado simple. Por lo tanto, para distinguir entre unos y otros podríamos mencionar dos variables: el tiempo que dura el viaje y el tipo de transporte usado.
Por lo general, los viajes de las y los mochileros suelen ser de mayor duración. Suelen utilizar un medio de transporte más económico y consideran que el viaje en sí mismo es importante, tanto como el destino. El turista tradicional, por su parte, elige el destino en primer lugar y el viaje en sí es secundario, por no decir que supone un engorro.
Otra peculiaridad de la comunidad mochilera es su cultura de sociabilidad y camaradería. Suelen ser personas con ganas de relacionarse con el mundo, abiertos a todo tipo de experiencias y situaciones.
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